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Una uña encarnada, también conocida como onicocriptosis, es una condición común que ocurre cuando el borde o la esquina de la uña crece dentro de la piel circundante. Esto puede causar dolor, hinchazón y, en algunos casos, infección. Si no se trata, una uña encarnada puede llevar a complicaciones más graves. Desde Protecpie, te vamos a explicar las causas y cómo debes evitar esta patología que puede llegar a ser muy grave.

Causas de una uña encarnada

Varios factores pueden contribuir al desarrollo de una uña encarnada:

  • Técnica inapropiada para cortar las uñas;
  • Cortar la uña demasiado corta;
  • Redondear los bordes de las uñas al momento del corte.
  • Usar zapatos ajustados que ejerzan presión sobre los dedos.
  • Predisposición genética e infecciones fúngicas.

Es esencial que conozcas y evites estas causas para prevenir la aparición de una uña encarnada.

Identificación de los síntomas de una uña encarnada

Una uña encarnada es dolorosa e incómoda. Los síntomas comunes incluyen:

  • Dolor y sensibilidad a lo largo del costado de la uña.
  • Hinchazón y enrojecimiento alrededor de la uña.
  • Aumento de la sensibilidad al tacto o a la presión.
  • Pus o secreción si hay una infección presente.
uña encarnada síntomas qué hacer

Si experimentas alguno de estos síntomas, es recomendable buscar atención médica para prevenir complicaciones adicionales. Pueden presentarse varias fases de la infección y las complicaciones, entre más tiempo pase, las consecuencias pueden ser peores para tu bienestar.

Adicionalmente, recuerda la importancia que tienen los pies para el equilibrio, la estabilidad y el desplazamiento de los seres humanos. Tener complicaciones en un pie generalmente disminuye tu capacidad física y en ocasiones es complemente incapacitante.

En Protecpie hemos tratado miles de uñas encarnadas, nuestro tratamiento es efectivo, sin cirugía, ni incapacidad. Separa tu cita ahora.

¿Qué puedes hacer si tienes una uña encarnada?

Dependiendo de la gravedad de la uña encarnada, existen diversas opciones de tratamiento disponibles. En casos leves, las medidas de autocuidado pueden ayudar a aliviar el dolor y promover la curación; sin embargo, debes revisar tus uñas y si observas una infección, sientes mucha presión o dolor, debes acudir ante un podólogo.

Anteriormente, cuando teníamos un problema de uña encarnada íbamos a la EPS y el doctor nos remitía a cirugía – con todos los riesgos que ello implica- y luego de la intervención nos daban una incapacidad por varios días y la cirugía tenía varios controles presenciales, además nos daban una muleta para poder caminar. Es decir, era todo un procedimiento clínico de un riesgo considerable que nos sacaba de actividad por un tiempo.

Hoy en día es distinto, puedes hacerte un tratamiento efectivo y seguro en cuestión de horas sin interrumpir tu vida, nuestros podólogos certificados tienen décadas de experiencia con este tipo de procedimientos y los testimonios están a la vista de todos.

Recuerda que intentar tratar una uña encarnada grave en casa puede llevar a complicaciones adicionales. Es mejor buscar consejo médico profesional para garantizar un tratamiento adecuado y evitar riesgos innecesarios.

Prevención de una uña encarnada

Siempre es mejor prevenir que curar. Para reducir el riesgo de desarrollar una uña encarnada, considera las siguientes medidas preventivas:

  • Corta las uñas de los pies de forma recta, evitando redondear los bordes
  • Usa zapatos cómodos que proporcionen suficiente espacio para que tus dedos se muevan libremente
  • Evita traumas en los dedos protegiéndolos durante las actividades físicas
  • Mantén los pies limpios y secos para prevenir infecciones fúngicas

Al seguir estos consejos preventivos, puedes reducir las posibilidades de experimentar la incomodidad de una uña encarnada.

Conclusión

Una uña encarnada puede ser una condición dolorosa y molesta. Comprender sus causas, identificar los síntomas y conocer las opciones de tratamiento son esenciales para gestionar eficazmente esta condición. Recuerda priorizar las medidas de autocuidado y consultar a un podólogo si es necesario. Al tomar medidas preventivas, puedes reducir la probabilidad de experimentar la incomodidad de una uña encarnada.

¡Cuida tus pies y ellos cuidarán de ti!

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